Oración de San Francisco de Asís

Una de las cosas que más mueve a las personas así pasen millones de años es la fe, si, así como lees la fe, ya que ésta ha venido a estar con muchas personas en sus momentos más importantes y difíciles. En diferentes situaciones ponemos en práctica esta convicción de que una vez más todo saldrá bien.

Ésta práctica tiene mayores creyentes en la religión católica, la cual siguen obteniendo miles de seguidores y creyentes de la misma, pero no necesariamente se debe pertenecer a una religión para llegar a poner en acción la fe que tu poseas.

Muchas veces se pone en práctica la fe cuando necesitamos un milagro porque no podemos resolver algo determinado en nuestras propias fuerzas, en donde son muchas las cosas que pensamos poder tener bajo nuestras manos y que no se nos escape nada.

Sin embargo, realmente sabemos que no estamos exentos de que se nos presente cualquier tipo de situación que merite de uno de estos milagros, y lo podemos conseguir a través de nuestra fe y de las oraciones que apliquemos a nuestro problema.

No obstante, hoy en día existen un gran número de oraciones, y abarcan cualquier problema que puedas imaginar, en donde cada santo posee su propia oración, por ejemplo, la Oración a San Martin de Porres, el cual refleja al santo de lo imposible y de los cuales cada vez logran tener más creyentes gracias a las promesas cumplidas por ellos.

Cabe destacar que lo más importante de todo es la fe que aplique cuando realice cualquier tipo de oración para que lo que pida pueda tener solución. Es importante decir que los milagros suceden pero que a veces el designio de Dios es diferente a lo que nosotros deseamos, como con la Oración a San Judas Tadeo.

Historia

En esta oportunidad se hablará de la oración a San Francisco de Asís, pero lo importante es saber quién fue y como llegó a ser santo. Su historia comienza como una persona llamada Giovanni di Pietro Bernardone (francisco de Asís).

Nació en el año 1182 en Italia, su niñez y juventud fue vivida al máximo como cualquiera de esa época, con grandes lujos, debido a que su padre era de grandes recursos así que nunca supo de lo que era pasar alguna necesidad.

Sin embargo, luego de una batalla, San Francisco de Asís terminaría preso por alrededor de un año, por lo que al salir se dio cuenta de cómo eran las cosas en realidad. Padeció de una enfermedad muy fuerte y al salir decidió renunciar de sus bienes y entregarse a la ayuda de los más necesitados, en donde también ayudó en la reconstrucción de algunas iglesias y esto sin pedir nada a cambio.

Así mismo, éste decidió predicar el cristianismo y todo esto era por la renovación del mismo, la cual consigue a través de sus predicas ganando así muchísimos seguidores debido al eco de sus palabras, las cuales se corrieron entre la clase popular.

Aunque existía muchos problemas para la evangelización, éste consiguió luego de un tiempo el permiso de para el entonces papa Inocencio III, el cual le concedió hablar de la palabra y hasta lo ordenó como diacono de la Iglesia.

Por lo tanto, su visión la continúo realizando por muchas tierras evangelizando y propagando la palabra de Dios, y así ganando con ello muchísimos más seguidores que luego serían llamados Franciscanos y seguirían el plan de este, el cual era que el cristianismo fuera conocido por todos y cada una de las personas.

Luego de tantos viajes realizados, San Francisco de Asís fue llamado para su regreso por el papa Honorio. A su regreso quedó destituido de su cargo y se decidió meter a un ayuno en el cual se vio afectado por los estigmas que comenzaron a salir de su cuerpo.

No obstante, Francisco de Asís padeció de enfermedades, los cuales le fueron llevando poco a poco pero jamás dejo de creer en Dios por el contrario eso lo hacía más fuerte en sus creencias. Francisco murió el 03 de octubre de 1226 y sus restos fueron sepultados en San Giorgio.

Después de un tiempo y debido a los milagros realizados, Francisco fue canonizado el 16 de julio de 1228 por el papa Gregorio IX. Luego de todo lo sucedido movieron sus restos a la basílica que tiene el mismo nombre.

¿Quiénes deben rezarle?

Realmente lo puede hacer cualquier persona que tenga una necesidad o solamente que deba orar por agradecimiento.

Sin embargo, también se le conoce como el Santo Patrón de los animales, ya que se debe recordar que el dejó toda su fortuna para ayudar a los más necesitados y entre ellos se mencionan a esos seres.

En sus historias se cuenta que hasta llegó a sanar a leprosos de la calle los cuales mas nadie ayudaba, ya que su corazón era humilde y bondadoso. Lo importante de realizar esta oración es que se tenga la fe y la convicción de que todo se va a poder resolver, y que este también sea un intermediario entre la persona y Dios.

Oración a San Francisco de Asís

Oh, Señorhazme un instrumento de Tu Paz.
Donde hay odio, que lleve yo el Amor.
Donde haya ofensa, que lleve yo el Perdón.
Donde haya discordia, que lleve yo la Unión. 
Donde haya duda, que lleve yo la Fe.
Donde haya error, que lleve yo la Verdad.
Donde haya desesperación, que lleve yo la Alegría.
Donde haya tinieblas, que lleve yo la Luz.

Oh, Maestro, haced que yo no busque tanto ser consolado, sino consolar;
ser comprendido, sino comprender;
ser amado, como amar.

Porque es:
Dando, que se recibe; Perdonando, que se es perdonado; Muriendo, que se resucita a la Vida Eterna.

Oración II

Amado san Francisco de Asís,
El día de hoy elevo mi voz en tu nombre para pedirte
Que me permitas gozar de esa paz interior que renació en tu corazón cuando vivías.

De esta forma, yo podré difundir la fe del Señor
A los demás y ellos retomarán el camino verdadero,
Por el cual deberán transitar. Haz que la paz me acompañe siempre y
y Que los míos también gocen de este poderoso don.
Amén.

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