Oración a la Santísima Trinidad

Esta oración consiste en hacerle tus peticiones con fe a la Santísima Trinidad. Se hace en casos de emergencia y situaciones muy complejas. Es prácticamente una oración directa con Dios mismo con la esperanza de que pueda cumplir lo que aspiramos y suceda un milagro.

Se recomienda para peticiones muy pesadas, difíciles y duras de llevar que se hagan 9 días de rezo y si es una oración no tan cargada puede que con 3 días sea suficiente. Sirve también como Oración de protección.

¿Qué entendemos por Trinidad?

La mayoría de las iglesias cristianas tienen como base de su dogma el concepto de la Santísima Trinidad en la cual se nos da a entender que Dios es una entidad que existe como 3 personas diferentes pero que tienen la misma esencia divina las cuales todos conocemos como Padre, Hijo y Espíritu Santo.

La verdad es que existe mucha discrepancia en este tema para distintas corrientes de pensamiento. Religiones como la de los testigos de Jehová, cierto grupo de pentecostales y las iglesias binitarias no aceptan este dogma que para otras iglesias es tan básico. En cuanto a los mormones, ellos la creen pero con ligeras diferencias con el dogma que maneja la iglesia Católica.

La primera vez que se escuchó la palabra “Trinidad” para referirse a este pensamiento fue en los años 200 después de cristo por Tertuliano, quien era un Teófilo el cual había usado la palabra triada anteriormente para referirse a este asunto. Esta palabra se encontró en uno de sus escritos, el cual causaba mucha controversia en el cual desarrollaba la idea de que los tres personajes en cuestión proceden de un único ser teniendo la misma esencia.

Hubo una época antes del siglo IV en la que las iglesias estaban en riña, pues debatían sobre esta fórmula que daba el Concilio de Nicea. Unas denominaciones cristianas la defendían, y otras la refutaban. Esta fórmula consistía en que el Hijo tenía la misma sustancia que el Padre, cosa que a ciertas corrientes de pensamiento les parecía absurdo.

Pero lo cierto es que en la misma biblia se encuentran muchísimas alusiones a la Santísima Trinidad refiriéndose al Hijo, al Espíritu y al Padre.

Como un excelente ejemplo de esto tenemos la Primera carta de Juan, la cual afirma que el Hijo, el Padre y el Espíritu Santo son uno solo y son quienes dan testimonio en los cielos.

También se tienen referencias de la trinidad en libros que no son considerados canónicos como lo es el Didaché. En este libro se da una serie de instrucciones para el bautizo en las cuales mencionan a la trinidad.

Una de las situaciones que le genera más problemas a esta doctrina es, además de la naturaleza y origen de Jesús, es intentar justificar el que cada persona de la trinidad tenga una personalidad distinta teniendo los tres la misma esencia o sustancia.

La respuesta mayormente usada por las iglesias evangélicas y católicas para darle respuesta a este problema es la de que este es un misterio al cual no puede acceder la inteligencia humana.

¿Cuál es la percepción de la Iglesia Católica en todo esto?

La idea de que cada persona de la trinidad es Dios, y no tres dioses es lo que describe el dogma de toda la religión cristiana. En esta doctrina todas comparten los mismos atributos, siendo las tres eternas, es decir, no fueron creadas sino que siempre han existido.

Se puede decir que Dios es una naturaleza de tres entidades diferentes y que estas tres personas comparten su naturaleza y lo más interesante es que esto no quiere decir que las tres entidades se dividen su divinidad sino que cada una de ellas es Dios por completo.

Los concilios ecuménicos fueron los que dieron lugar a la definición de este dogma en la Iglesia y lo que se celebra junto a las iglesias de Oriente. Las bases de la doctrina sugieren que el Hijo es engendrado por el Padre, no es creado sino eterno, al igual que el padre y aunque el espíritu no es engendrado ni creado proviene del Padre y del Hijo, sin dejar de ser eterno.

Todo esto, al verse un poco engorroso se le considera un dogma de fe, puesto a que se supone que la inteligencia humana no es capaz de comprender tal conocimiento y nunca será capaz de hacerlo.

Ya que esto tiene que ser explicado de alguna forma a las personas se ha intentado recurrir al recurso del símil, comparando a la Santísima Trinidad con la mente humana, el pensamiento que crea y procesa la mente y el amor que une a ambas.

Para más oraciones milagrosas también suele usarse la Oración a Santa Catalina.

Oración a la Santísima Trinidad

“Dios padre todopoderoso, santísima trinidad.

Nuestro padre, hijo y espíritu santo, nuestro fin y nuestro comienzo,

ante ti hoy poso y rindo homenaje a tu ser:

¡Adorado y bendecido seas santísima trinidad!;

a ti, que hoy te alabo y te deseo el mejor de los honores,

la más grande gloria y adoración en la eternidad y hasta el fin de los días,

tengo fe en ti y confío de manera ciega y con corazón, soy tu fiel siervo,

yo … suplico ante ti con la mayor de la fe posible

para que me liberes de toda maldad, todo obstáculo y amenaza,

que en momentos de necesidad, te lo imploro,

me brindes tu ayuda.

Padre celestial, el buen pastor y siervo Jesucristo, santo espíritu,

el día de hoy se los ruego,

por influencia e intervención de la Santísima madre,

la Virgen María, me otorguen su ayuda,

me guíen en el buen sendero y me protejan de todas

las dificultades, preocupaciones y problemas de mi vida.

Alabado y glorificado seas siempre Dios,

tú, nuestro Padre, nuestra fuente infinita de bondad, amor y sabiduría divina,

que a ti debemos la vida, y de ti nos procede el amor,

dame la dicha de siempre obrar en el bien y con cuidado,

para así tener la virtud de los bienes y compasiones que tú me envías;

siempre ten que en cuenta que soy tu hijo,

ten piedad de mis problemas, de mis necesidades y está siempre presente

conmigo, ante esta difícil situación: (pedir con fe lo que quieres obtener).

Gracias padre, porque tú eres bondadoso y misericordioso, siempre estás ahí para mí.

Gloria a ti Señor, hijo del padre divino

en donde mi alma descansa y se refugia, tú sagrado corazón,

dame la dicha de aprender a seguir fielmente los pasos y las virtudes de tu vida,

dame el ímpetu y la perseverancia para cumplir cada una de tus enseñanzas

y permíteme con más constancia ser caritativo, para obtener riquezas eternas,

no me olvides en cada una de mis guerras diarias,

libérame de las tentaciones que el enemigo me envía,

apártame y cuídame de todo obstáculo que a mi vida atemorice

y bríndame tu divina cooperación en esta circunstancia:

(repite la encomienda con más fe y esperanza).

Gracias mi buen pastor Jesús por siempre luchar a mi lado

en los momentos de angustia y necesidad.”

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